La metamorfosis en los cuentos de Cortázar y Ocampo
En este texto se busca
evidenciar las distintas representaciones de la metamorfosis en los cuentos
fantásticos argentinos de Julio Florencio Cortázar (nacido en Ixelles, Bélgica,
26 de agosto de 1914, y fallecido en París el 12 de febrero de 1984;un
escritor, traductor e intelectual argentino)“Axolotl” (1956).Y, de Silvina
Inocencia Ocampo (nacida en Buenos Aires 21 de julio de 1903 y fallecida el 14
de diciembre de 1993 en la misma ciudad;una escritora, cuentista y poeta
argentina) “La casa de azúcar” (1940). Ahora bien, ¿De qué forma fue
manifestada la metamorfosis en dichos cuentos?
Por un lado, en el
escrito “La casa de azúcar” se desarrolla de manera paulatina en Cristina, la
esposa del narrador, quien según él era muy supersticiosa al no querer comprar
una casa ya habitada puesto que creía que “el destino de los ocupantes
anteriores influenciaría sobre su vida”(Ocampo: 1940), entre otras
supersticiones. Lo que sucede con dicho personaje es que fue engañada por su
pareja para mudarse a una casa “nueva”, la cual no lo era. A partir de este
hecho, ella comienza a transformase en la antigua dueña del hogar, quien era
completamente distinta a Cristina. Como por ejemplo, la protagonista solía ser
una mujer extrovertida, algo que quizás no se reflejaba en su forma de vestir
al igual que en sus actividades cotidianas como ir al cine, al teatro, entre
otros, a diferencia de Violeta, que le gustaba salir a la plaza a caminar con
su perro, cantar, como para destacar, pero era introvertida. La transición de
Cristina a Violeta lo demuestra el narrador en la siguiente cita: “De alegre se
convirtió en triste, de comunicativa en reservada, de tranquila en nerviosa”(Ocampo:
1940). Esto lo sentían tanto a las que les sucedía como a los que las rodeaban
en su entorno:“Un
día en que oí a Cristina exclamar con un aire enigmático:- Sospecho que estoy
heredando la vida de alguien, las dichas y las penas, las equivocaciones y los
aciertos. Estoy embrujada.-”.(Ocampo: 1940)
Finalmente,
Cristina al haber tomado la vida de la antigua dueña se termina alejando de su
marido, no dejando rastro alguno de su paradero.
Por
otro lado, en el cuento de Cortázar, “Axolotl”, la metamorfosis sucede de forma
repentina sin previo aviso, en un instante, como se puede apreciar en la cita
que lo narra: “Sin transición, sin sorpresa, vi mi cara contra el vidrio, en
vez del axolotl vi mi cara contra el vidrio, la vi fuera del acuario, la vi del
otro lado del vidrio. Entonces mi cara se apartó y yo comprendí.”(Cortázar:
1956)
A diferencia del cuento
de Silvina, en este no hay testigos del hecho solamente los dueños de los
cuerpos que fueron intercambiados y la metamorfosis sucedió de un cuerpo humano
a uno completamente distinto. De esta forma plantea la vida normal del
protagonista que va a visitar al acuario por casualidad y se topa con los axolotls,
convirtiendo esas visitas en una fascinación por ellos, que, luego sin razón
aparente, un día se convierte en dicho animal. Asimismo, el autor hace una
relación de tiempo según qué cuerpo posea el narrador. Cuando escribe en el
presente el cuerpo que posee es el del animal y, cuando lo hace en pretérito se
encuentra en el humano.
En resumidas palabras,
los cuentos manifiestan representaciones de metamorfosis opuestas, en el de
Ocampo como ya se ha mostrado sucede de forma paulatina y de un cuerpo humano a
otro. A contraste, en “Axolotl” ocurre de manera repentina y de un cuerpo
humano a uno animal, en este caso el del nombrado en su título. Además, que los
únicos testigos que presencian y viven el hecho son a los afectados
directamente, cuando en “La casa de
azúcar”, terceros también presencian el cambio.
Garcea Bianca y Leite Perez Tabatha Delfina

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