Representación del amor en los poemas de Rupi Kaur



            El libro de Rupi Kaur, una poeta, ilustradora y actriz que nació en India pero que a los 4 años emigró a Canadá, “Otras maneras de usar la boca”, abunda en poemas que hacen referencia al amor. De hecho, el libro está separado en 4 capítulos, los cuales simbolizan las etapas de una relación sentimental: el daño, el amor, la ruptura y la cura. Por lo tanto, en este caso, analizaremos varios poemas de Rupi Kaur y los relacionaremos con distintas representaciones del amor, ya sea el propio, el familiar, el fingido, el violento, entre otros.

            En primer lugar, observamos un poema que habla de un amor de niños, en el cual se siente como un amor vacío, un amor que no es amor, un amor aprendido por los padres, como dice el poema: “Me sentí tan vacía como su madre a las cuatro y veinticinco de la mañana…” (Kaur. 2018, 16). Si bien este poema habla de un amor de niños, también se lo puede vincular con el primer amor; hay un poema que habla de que a pesar de que un amor no haya sido el primero, fue el amor que convirtió a todos los demás en irrelevantes. O bien en otro poema en el cual se vincula el amor “a primera vista” con el amor “a primer recuerdo”, porque el enamoramiento está condicionado por la madre para tener un hijo igual.

            En segundo lugar, con respecto al amor familiar, tenemos tanto el amor maternal como el paternal. Un poema habla de los dos en general, el cual dice: “Es tu sangre la que corre por mis venas, dime cómo se supone que voy a olvidar” (Kaur. 2018, 18). Con respecto al amor paternal, hay un poema que habla de cómo los padres son los primeros hombres que amamos en nuestra vida pero como no lo vemos, seguimos buscándolo. En otro caso, hay una relación de un amor paternal que no sabe expresarse en la comunicación pero que aun así hay amor, como dice la cita: “Sé que hablar de cosas sin importancia es la única manera de que sepas cómo decirme que me quieres” (Kaur. 2018, 41). Sin embargo, también hay poemas que muestran otro lado de la figura paternal, como en un poema que va dedicado a los padres que le enseñan a sus hijas a confundir el amor con el odio, “la rabia con la amabilidad”, por lo que esas hijas al buscar pareja, buscan a una persona así, ya que así la trataron de niña, como dice la cita: “Hasta que crece y confía en hombres que le hacen daño porque se parecen demasiado a ti” (Kaur. 2018, 23). Además, hay otros poemas que hablan de la ausencia del amor paternal y de la abundancia del amor maternal, como se refleja en el poema: “Tu madre tiene la costumbre de ofrecer más amor del que puedes soportar. Tu padre está ausente” (Kaur. 2018, 36). Ahora bien, se presentan otros poemas que hablan de un amor violento desde la figura paternal hacia la maternal, como en el poema que dice que el padre hace que la madre cierre la boca cuando esta quiere hablar, o en el que se habla ya del miedo que le impone el padre a la madre: “No sé si mi madre está asustada o enamorada de mi padre, todo me parece lo mismo” (Kaur. 2018, 44). O bien, fuera de las relaciones intrafamiliares, como en el poema que dice: “Me encojo cuando me tocas, me asusta que sea él” (Kaur. 2018, 45).

            En tercer lugar, se expresa mucho el amor propio, que trata de ver cómo antes de querer a otras personas hay que quererse a sí mismo, o que si una persona no te merece sepas que es así, ya que sabrías valorarte a ti mismo y amarte tal cual eres, sin tener la necesidad de que otra persona te lo diga. Esto se observa en varios poemas:
“Estoy aprendiendo a quererlo, queriéndome a mí misma” (Kaur.2018, 59).
“No me fui porque dejara de quererte, me fui porque cuanto más tiempo me quedaba, menos me quería a mí misma” (Kaur. 2018, 99).
“Tuve que irme, me cansé de permitirle hacerme sentir todo menos completa” (Kaur. 2018, 111).
“Mereces que te encuentren por completo en tus alrededores, no perderte en ellos” (Kaur. 2018, 171).
“Acéptate a ti misma tal y como fuiste creada” (Kaur. 2018, 176).
“Cómo te quieres a ti misma es la manera en la que le enseñas a otros a quererte” (Kaur. 2018, 190).
“Si no eres suficiente para ti misma, nunca serás suficiente para otra persona” (Kaur. 2018, 201).

Estos poemas hacen representaciones del amor propio, ya que habla de que primero hay que amarnos a nosotros mismos para poder amar a otras personas, de que no hay que dejarnos de amar por entregar todo nuestro amor a otra persona si no recibimos nada de la otra parte, de hacerte respetar y de que la otra parte sepa el amor que mereces.

            Por un lado, en algunos poemas se puede distinguir que utiliza las comparaciones, las metáforas y las imágenes sensoriales. Por esto, en varios poemas se observan cómo compara a las personas con cosas o los sentimientos con situaciones peculiares, utilizando los sentidos.  Las expresiones más notorias son: “Ella era una rosa”, “Me convierto en una cascada de agua”,  “Soy espesa mermelada casera”, “Soy el crujido de una chimenea”, “Soy el agua que necesitas”, “Soy un museo lleno de arte”, “Yo era música”, “Tienes la piel de serpiente”, “Tu cuerpo es un museo de desastres naturales”, “Desea mujeres que ayudan a las mujeres, como las flores desean la naturaleza”, “Hueles a hierba, tierra, jardines”, “Es como si olieras a miel”.

            Por otro lado, se hace referencia a la ruptura, más bien a los momentos luego de esta, que en algunos casos deja un vacío en la otra persona, la cual trata de llenar con otras relaciones pero no funciona, es estar con una persona y pensar en otra. Los siguientes poemas reflejan esta situación: “La mujer que viene después de mí será una triste sustitución de la mujer que dejaste ir. Cuando se canse de romperse por un hombre que no le devuelve lo que ella le da me reconocerá en tus párpados mirándola con pena y lo entenderá” (Kaur. 2018, 92); “Incluso al desnudarla me buscas a mí…cuando ustedes dos hacen el amor es mi nombre el que aún cae de tu lengua por accidente” (Kaur. 2018, 109); “No era a ti a quién besaba… era él quien estaba en mi cabeza, tus labios solo estaban justo en el lugar oportuno” (Kaur. 2018, 117).

            Por otra parte, trata el tema de que no saber cómo es el amor nos confunde y al mismo tiempo, nos altera la capacidad de elegir, ya que decidimos elegir lo malo sobre lo bueno, lo que también no nos deja ver la diferencia entre el querer y el necesitar. Todo esto se ve volcado en los siguientes poemas, respectivamente:
“Si hubiera sabido a qué se parece la seguridad, habría perdido menos tiempo cayendo en brazos que no me la daban” (Kaur. 2018, 25).
“La idea de que somos capaces de amar pero seguimos eligiendo ser tóxicos” (Kaur. 2018, 27).
“Lo único que hace es murmurar te quiero mientras desliza las manos por debajo de la cintura de tus pantalones. Aquí es cuando debes entender la diferencia entre querer y necesitar…”  (Kaur. 2018, 90).

En conclusión, en el libro de Rupi Kaur, “Otras maneras de usar la boca”, se refleja mucho la presencia del amor, que no sólo aparece representado como el amor de una buena relación sino que también aparecen situaciones en las que de hecho no hay amor, como uno de los capítulos del libro, “el daño”; o cómo es la ruptura de una relación, qué pasa cuando una de las partes sigue anhelando a la otra, como en el capítulo “la ruptura”; o cómo se sale de una ruptura, cómo se supera una relación, cómo aprender a sanar el corazón, como en “la cura”. Sin embargo, a pesar de estas etapas del amor, también está el amor pleno, el amor propio, el amor familiar, incluso el amor de las relaciones, pero el amor que sí es amor, como se observan en “el amor”. Así, el amor, al igual que los procesos que generan felicidad, generan daño cuando ese suceso o ese amor se pierde.



Friedrich Leandro, Ortiz Kiara.

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